Misa
concluyó el Consistorio Extraordinario.
David
Mora, periodista
Como
es costumbre, este lunes 29 de junio, en la Solemnidad de San Pedro y San
Pablo, el Papa León XIV presidió la Santa Misa en la Basílica de San Pedro, en
el Vaticano, en la que le impuso el palio a 35 arzobispos metropolitanos
asignados en el último año.
Se
trata de un escapulario de lana blanca, con siete cruces negras, que se colocan
los arzobispos metropolitanos en celebraciones eucarísticas propias de las
solemnidades, este va sobre la casulla y simboliza la comunión que tienen con
el obispo de Roma.
Particularmente
este año, esta Misa cerró el Consistorio Extraordinario que convocó el Santo
Padre para hablar con los cardenales sobre temas importantes del gobierno de la
Iglesia Católica, a quienes les manifestó necesitar su ayuda.
Durante
su homilía, León XIV exhortó a los cristianos a imitar el ejemplo de San Pedro
y San Pablo, buscando la unidad de la Iglesia y de todos los creyentes.
"Esta
fiel y paciente preocupación por la unidad queda bien expresada en el símbolo
de las llaves, con el que a menudo lo identificamos. Una llave no es para
derribar las puertas, sino para abrirlas y cerrarlas, buscando en su interior
las manivelas adecuadas y acompañando sus movimientos, para deshacer los
bloqueos, deslizar las clavijas, y que las hojas giren libremente sobre sus
bisagras, uniendo los espacios y convirtiendo tantas habitaciones aisladas en
una única casa acogedora. Del mismo modo, la comunión, en la Iglesia, no se
construye endureciéndose en las propias posiciones, sino buscando, en los
corazones de todos, los puntos de encuentro en la Verdad, a cuya única luz
todos se convierten en instrumentos de crecimiento para los demás", manifestó
el Sucesor de San Pedro.
Por
otro lado, hablando de San Pablo, el Papa dijo que este puede enseñarle a los
cristianos a elegir la paz sobre la violencia, porque Dios "hizo predicador de
la paz al perseguidor de la Iglesia".
También
se dirigió a los nuevos arzobispos metropolitanos y a una delegación del
Patriarcado Ecuménico de Constantinopla, les explicó cómo el palio puede decir
mucho de la misión de los cristianos.
"Queridos
hermanos, hoy es importante fijarnos en estos dos santos para comprender cómo
podemos ser, también nosotros como ellos, apóstoles y artífices de la unidad,
servidores generosos de la verdad en la caridad. Es precisamente con este
espíritu con el que nos disponemos a celebrar el antiguo y evocador rito de la
entrega de los palios a los arzobispos metropolitanos. Esta banda de lana
blanca adornada con cruces expresa el compromiso de todo pastor, pero también
el de todo cristiano, de llevar sobre sus hombros a los hermanos y hermanas que
le han sido confiados, como auténticos corderos del rebaño del Señor, y de
sacrificar por ellos energías, tiempo, esfuerzo e incluso la vida, para que el
Evangelio llegue a todos y el mundo entero encuentre en él armonía y concordia",
manifestó.
Al
finalizar la Santa Misa, el Papa veneró la imagen de San Pedro, a un costado de
la Basílica vaticana.
Fuentes: Vatican News y ACI Prensa.