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Iglesia

Nuevo diácono para la Iglesia

Vicentinos celebran ordenación de Juan Jiménez

Servicio inspirado en Jesucristo. 

 David Mora, periodista.  


La Iglesia Católica cuenta con un nuevo diácono desde el pasado sábado 13 de junio, se trata de Juan Antonio Jiménez Lobo, quien pertenece a la Congregación para la Misión (vicentinos). La Santa Misa se realizó en el Santuario Nacional Templo Votivo al Sagrado Corazón de Jesús, en Barrio Amón de San José. 
Fue presidida por el obispo de la Diócesis de Limón y presidente de la Conferencia Episcopal de Costa Rica (CECOR), Monseñor Javier Román, quien fue acompañado en la concelebración por sacerdotes vicentinos y diocesanos. A la celebración asistieron religiosos, amigos y familiares de Jiménez. 
En su homilía, Monseñor Román habló sobre el diaconado como una vocación de servicio, que se inspira en Jesucristo que lava los pies a sus apóstoles y entrega su vida por amor, también destacó que en la Iglesia no se mide la grandeza por el poder ni los títulos; sino por la capacidad de servicio con humildad, cercanía y generosidad. 
Dirigiéndose al ordenando, el prelado lo invitó a ser un hombre que se deba a la Palabra de Dios, a la caridad y a la esperanza, siempre dispuesto a proclamar el Evangelio donde se necesite. Monseñor Román también recordó a los misioneros vicentinos que han evangelizado durante décadas en Costa Rica, en comunidades alejadas y vulnerables; algunos de ellos ya fallecidos. 
Juan Antonio fue aceptado como candidato al diaconado, realizó las promesas de pobreza, castidad y obediencia, se pidió la intercesión de los santos por el ministerio que se le otorgó, recibió la imposición de manos, la Oración Consecatoria, fue revestido con la estola y la dalmática y se le entregó el libro de los evangelios. Luego de los ritos, ejerció el diaconado por primera vez durante la Liturgia Eucarística. 
"Posee tú solo mi corazón y mi libertad", es una frase de San Vicente de Paúl y también es el lema de ordenación diaconal de Juan Antonio; quien descubrió su vocación al asistir a las personas pobres en el comedor Divina Misericordia, en San Juan de San Ramón; también estuvo en giras misioneras a comunidades indígenas en Talamanca con el grupo parroquial Casa Nazaret, por lo que abrazó el carisma de los vicentinos. 
Para el nuevo diácono, es importante tener un buen discernimiento espiritual ante cualquier inquietud vocacional, esto para descubrir el proyecto espiritual el proyecto que Dios tiene e ir aprendiendo a leer los signos que pone en su historia. 
Fuente: Eco Católico.