Fray Bernal fue ordenado presbítero el pasado 25 de abril
· "Ojalá
Dios me dé vida para verlo".
David
Mora, periodista
La
Parroquia Inmaculada Concepción de María, en Pozos de Santa Ana, se encuentra
de fiesta, ya que el pasado sábado 25 de abril fue ordenado el primer sacerdote
oriundo de esta comunidad. Se trata del Padre Fray Bernal Guerrero Sandí, de 31
años.
La
Santa Misa se realizó en el templo parroquial y fue presidida por el obispo
emérito de la Diócesis de Alajuela, Monseñor Ángel San Casimiro; quien pertenece
a la Orden de Agustinos Recoletos, misma orden del Padre Bernal.
Durante
su homilía, el obispo llamó al nuevo sacerdote a entregar su vida por completo
al servicio de Dios, por medio de la Iglesia Católica; también destacó que los
sacerdotes son administradores, no dueños, de los misterios de Dios.
"Bernal,
lo sabes muy bien, no te perteneces a ti mismo. Tu vida, Bernal, queda marcada
a partir de este momento por el amor de Cristo para siempre; por eso, permíteme
una breve reflexión sobre esto que eres: Signo de Cristo Pastor. Destaco, en
una visión de conjunto, los principales signos de los pastores según la
mentalidad de nuestro querido y recordado pastor, el Papa Francisco: Ante todo,
no debemos ser príncipes que miran por encima del hombro a los demás, que no
debemos ser pilotos que marcan la ruta a los demás, pero no damos la vida; que
no seamos exquisitos que se pierdan en las florituras de la moda, sino que
seamos verdaderos pastores del Pueblo de Dios", manifestó el obispo.
Luego
de haber sido elegido y de haber hecho sus promesas, se invocó la intercesión
de los santos, se impusieron las manos sobre el fraile agustino y se realizó la
Oración Consecratoria, con la cual quedó ordenado presbítero. Una vez ya
sacerdote, al Padre Bernal se le ungieron las manos con el Santo Crisma y se le
entregaron las ofrendas, signo con el cual se le dio la autoridad para presidir
la Santa Eucaristía.
El
Padre Bernal Guerrero nació el 31 de agosto de 1994, es el menor de tres
hermanos y viene de una familia católica, actualmente tiene 31 años. Es el hijo
de Julio Guerrero y Sonia Sandí.
En
2016, decidió dejar su carrera de Ingeniería Agrícola y Biosistemas e ingresar
en la Casa de Formación de la Orden Agustina. Cuatro años después, en 2020,
logró convertirse en fraile, cursó el Bachillerato en Filosofía en la
Universidad Católica de Costa Rica (UCAT), y obtuvo el Bachillerato en Teología
en la Universidad Pontificia Comillas de Madrid; además de un diplomado de
Teología de San Agustín. También se dedicó a estudiar asignaturas de
catequética, espiritualidad y liturgia en la Universidad Eclesiástica San
Dámaso, en Madrid; además de cursar diplomados de formación en Pastoral
Vocacional y desarrollo de proyectos sociales mientras estaba de misión en
Chihuahua, México.
Desde
el 2024, Bernal se ha dedicado a la pastoral parroquial y vocacional en la
Parroquia Cristo Sumo y Eterno Sacerdote, en Chihuahua. En octubre de 2025 hizo
su Profesión Solemne y fue ordenado diácono por el obispo de Veracruz, Monseñor
Carlos Briseño.
Al
finalizar la Santa Misa, el neopresbítero agradeció a todas las personas que
asistieron a su ordenación y a todos aquellos que estuvieron involucrados en el
discernimiento de su vocación al sacerdocio. También pidió perdón a su familia
por no haberlos hecho parte al inicio de su proceso de discernimiento, por lo
que su salida de la casa fue abrupta, también contó pensó en ser religioso sin
ordenarse, pero poco a poco fue aceptando este llamado.
"Quise
quedarme unos años como fraile, no sacerdote, después de la Profesión Solemne,
unos cinco o más años. Sin embargo, han resonado en mí unas palabras constantes
de mi papá durante los últimos 10 años: "Dios me dé vida para verlo". Y Dios
nos está dando vida a los dos; vida que para algunos miembros de esta familia y
personas muy queridas no les alcanzó para estar aquí y lo deseaban muchísimo,
no lo alcanzaron físicamente, pero tengo la certeza de con nosotros están en
este día y que comparten esta alegría. A eso nos invita la fe. Esas palabras de
mi papá no quieren decir que la vocación sea de él, pero quizá sí son formas que
el Señor usa para hablar en el corazón y decir: "¿Por qué querés esperar?"",
comentó el sacerdote.
Luego
de la bendición y los primeros saludos del Padre Bernal, los fieles santaneños
invadieron la calle con cimarrona, mascaradas, y una carreta en la que se montó
el sacerdote. La caravana llegó hasta el Seminario San Ezequiel Moreno.