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Papa

León XIV celebra Misa en Basílica de San Agustín

Esta es la única celebración eucarística en Argelia

·         El Papa citó las Confesiones de San Agustín.

 

David Mora, periodista

El Papa León XIV continúa visitando la tierra de San Agustín, por lo que este martes 14 de abril presidió la Santa Misa en la Basílica dedicada a este santo, en Annaba, la única celebración eucarística que el Santo Padre preside en esta parte de su recorrido por África.

El obispo de Roma, antes de dirigirse al templo, mantuvo un encuentro privado con los religiosos agustinos, a los cuales él perteneció. Esta costumbre también la tenía su predecesor, el Papa Francisco; cuando se reunía con los jesuitas durante sus viajes.

Durante la Santa Misa, en su homilía, el Sucesor de San Pedro invitó a los cristianos argelinos a permanecer en este territorio "como signo humilde y fiel del amor de Cristo".

León XIV hizo referencia a las Confesiones de San Agustín, afirmando que la libertad es un don que da Dios, pero que "debemos hacerlo según su voluntad de amor, que desea renovar a la humanidad llamándola a una comunión de vida, que comienza con la fe".

También aprovechó, ocasionalmente, debido a que en el evangelio Jesucristo le habla a Nicodemo sobre "nacer de nuevo", para hablar sobre la experiencia de conversión de San Agustín. León citó: "En este renacer, providencialmente acompañado por las lágrimas de su madre, santa Mónica, llegó a ser él mismo exclamando: "Nada sería yo, Dios mío, nada sería yo en absoluto si tú no estuvieses en mí; pero, ¿no sería mejor decir que yo no sería en modo alguno si no estuviese en ti?"".

El Papa finalizó su predicación pidiendo a los cristianos de Argelia que den testimonio del Evangelio "con gestos sencillos, relaciones verdaderas y un diálogo vivido día a día; así darán sabor y serán luz allí donde viven".

"Aquí san Agustín amó a su grey buscando la verdad con pasión y sirviendo a Cristo con fe ardiente. Sean herederos de esta tradición, dando testimonio en la caridad fraterna de la libertad de quien nace de lo alto como esperanza de salvación para el mundo", concluyó el Romano Pontífice.

León XIV agradeció a las autoridades civiles por la atención que le brindaron en su visita apostólica, e invitó a orar a Dios con humildad, sabiendo que la humanidad está necesitada de su misericordia.

"Necesitamos de Él, de su misericordia. Solo en Él encuentra paz el corazón humano y solo con Él podremos, todos juntos, reconociéndonos como hermanos, caminar por los caminos de la justicia, del desarrollo integral y de la comunión. Muchas gracias a todos".

La Basílica de San Agustín fue construida entre 1881 y 1907 y elevada al título de Basílica Menor en 1914 por San Pío X, alberga en su interior el relicario del santo, que contiene la ulna; el hueso conocido comúnmente como cúbito, de su brazo derecho. La reliquia fue trasladada a Annaba en 1842 desde Pavía, donde se custodian sus restos mortales desde la Alta Edad Media.

 

Fuentes: Vatican News y ACI Prensa.