Católicos oraron por los cristianos perseguidos
·
Arzobispo
llama al cese de la violencia.
David
Mora, periodista
La
noche de este 30 de marzo, Lunes Santo, cientos de personas caminaron meditando
el Santo Vía Crucis, ofreciendo las estaciones por los cristianos perseguidos
en diferentes partes del mundo. El recorrido inició en la Parroquia Nuestra
Señora de la Merced y concluyó en la Catedral Metropolitana Santuario Nacional
San José.
El camino de la cruz fue introducido con
una intervención del obispo auxiliar de la Arquidiócesis de San José, Monseñor
Daniel Blanco, quien recordó al Papa Francisco, el Viernes Santo del 2025, tres
días antes de fallecer, cuando escribió una meditación para el Vía Crucis en
Roma; en el que decía que los seres humanos se encuentran de frente a Cristo
cuando lleva la cruz porque caminan en dirección opuesta, pero que ahí puede
cambiar el rumbo de su vida.
"Cristo siempre viene hacia nosotros, él ve
nuestros ojos, nuestro corazón, y con su misericordia nos quiere transformar.
De este encuentro podemos solo mirarlo y continuar, o podemos dar la vuelta y
seguirlo, identificarnos con este camino y reconocer qué es lo mejor que
podemos hacer: Caminar junto al Señor", indicó el prelado, recordando al Papa
argentino, quien el próximo martes 21 de abril cumplirá un año de haber
fallecido.
Durante el recorrido por la Avenida
Segunda, los fieles llevaron la cruz y detrás iba la imagen de Jesús Nazareno
perteneciente a la Catedral Metropolitana. Cada estación era meditaba la Pasión
de Jesucristo, pero también era ofrecida por un país en particular. El orden
fue este: Nigeria, Pakistán, Irak, Siria, India, China, Myanmar, Nicaragua,
Corea del Norte, Sudán y Mozambique.
Las últimas tres estaciones fueron
dedicadas por tres intenciones: Por los cristianos que entregan su vida por la
fe, las comunidades cristianas que lloran a sus mártires y toda la Iglesia que
sufre persecución en el mundo.
Llegada la procesión a la Catedral
Metropolitana Santuario Nacional San José, se tuvo una concusión por parte del
arzobispo metropolitano de San José, Monseñor José Rafael Quirós, quien llamó al
cese de la violencia en el país y a orar por los enfermos, poniendo siempre en
primer lugar la dignidad de cada persona.
"Sabemos que hay mucho dolor a consecuencia
de la violencia. ¡Cuántos jóvenes, con toda una vida por delante, ya no están
entre nosotros y ahora están en un sepulcro, en el cementerio! No son pocos los
indefensos que sufren esta violencia. Si esto está ocurriendo es porque falta
el amor de Dios en el corazón de muchos. No descansemos en conquistar para el
Señor a cuantos más se pueda", manifestó el arzobispo, quien concluyó dando la
bendición.
En este Santo Vía Crucis estuvieron
presentes las parroquias Nuestra Señora de la Merced, San Cayetano, Nuestra
Señora del Perpetuo Socorro; en Sabana Sur, Nuestra Señora de la Asunción,
Nuestra Señora de Ujarrás, Santa Teresita del Niño Jesús, Santuario Nacional Dulce
Nombre de Jesús, La Santa Cruz, Nuestra Señora de Luján, La Dolorosa y San Juan
María Vianney. También se contó con la presencia de la rectoría del Santuario
Nacional Templo Votivo Sagrado Corazón de Jesús y la Preciosa Sangre (Las
Ánimas).