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Iglesia

Jesús fue aclamado en San José

Domingo de Ramos en la Pasión del Señor

·         Arzobispo llama a cuestionarse: "¿Quién es Jesús para mí?".

 

David Mora, periodista

La mañana de este domingo 29 de marzo, se conmemoró la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén con una procesión desde la Iglesia La Soledad hacia la Catedral Metropolitana Santuario Nacional San José.

A las 9:30 de la mañana, cientos de fieles se reunieron en el Barrio Chino para escuchar el evangelio donde se habla de que Jesús fue aclamado con palmas cuando ingresó a la ciudad, cinco días antes de ser crucificado.

La Santa Misa inició con el rito de la bendición de palmas y la procesión, esta fue presidida por el arzobispo metropolitano de San José, Monseñor José Rafael Quirós; quien fue acompañado en la concelebración por el obispo auxiliar de la Arquidiócesis de San José, Monseñor Daniel Blanco, varios sacerdotes miembros del Venerable Cabildo Metropolitano.

Una vez proclamado el evangelio, Monseñor Blanco brindó una homilía, donde recordó que Jesús entró a Jerusalén como un príncipe de paz, montado en un burro para cumplir con la profecía que indicaba que esto debía realizarse así.

"Jesús no asume su reinado desde los poderes humanos, desde la guerra, la imposición o la violencia; sino desde la entrega generosa y voluntaria de su propia vida para regalar a todo el género humano todo aquello que el corazón humano desea: Una vida plena, vida perfecta, vida feliz y para siempre", manifestó el obispo auxiliar.

Al llegar a la Catedral Metropolitana, continuó la Santa Misa dominical, con la proclamación de la Pasión de Jesucristo, esta vez en la versión del evangelista San Mateo

Durante su homilía, el arzobispo invitó a cada a persona a hacerse la pregunta: "¿Quién es Jesús para mí?", haciendo un examen de consciencia, teniendo como ejemplo ambos evangelios, el de la entrada a Jerusalén y la Pasión de Cristo.

"Quien abraza la cruz del Señor, tiene certeza de responder conforme a la fuerza que proviene del árbol de la vida, del árbol de la salvación, ahí donde derramó hasta la última gota de su sangre Jesucristo, Mesías y Salvador. A esto somos invitados siempre y durante esta semana ojalá que meditemos cómo estamos respondiendo al llamado del Señor; y por lo tanto, llamados a renovar nuestra realidad como hijos de Dios, miembros del Cuerpo del Señor, esta condición que hemos adquirido desde el día de nuestro bautismo", manifestó Monseñor Quirós.

El resto de la celebración eucarística se desarrolló con normalidad.

Con esta celebración, que corresponde al último domingo de la Cuaresma, se inicia la Semana que conmemora la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo.