El Papa celebra Misa del Domingo de Ramos en la Pasión del Señor
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Fe
y violencia son incompatibles.
David
Mora, periodista
La
mañana de este domingo 29 de marzo, en el que se inaugura la Semana Santa con
el Domingo de Ramos en la Pasión del Señor, el Papa León XIV presidió la Misa
en la Plaza de San Pedro, enfocándose en resaltar a Jesucristo como el Rey de
la paz.
Esta
es la primera Semana Santa del Papa León como Pontífice de la Iglesia Católica,
marcada por el desarrollo de conflictos bélicos en el mundo; tanto que en
Tierra Santa se canceló la procesión del Domingo de Ramos que iba a salir desde
el Monte de los Olivos hacia Jerusalén.
La
celebración comenzó desde el obelisco central de la Plaza de San Pedro, donde
se conmemoró la entrada triunfal de Jesucristo a Jerusalén cinco días antes de
ser crucificado, luego se dirigió hasta el altar donde continuó la Santa Misa.
Después
de que se proclamara la Pasión del Señor, en la versión de San Mateo; durante
su homilía, León XIV condenó el uso de la religión para justificar las guerras y
destacó que Cristo, como Rey de la paz, "quiere reconciliar al mundo en el abrazo
del Padre y derribar todos los muros que nos separan de Dios y del prójimo,
porque Él es nuestra paz".
"Jesús,
que se presenta como Rey de la paz, mientras a su alrededor se prepara la
guerra. Él, que permanece firme en la mansedumbre, mientras los demás se agitan
en la violencia...No se armó, no se defendió, no libró ninguna guerra. Mostró el
rostro manso de Dios, que siempre rechaza la violencia y, en lugar de salvarse
a sí mismo, se dejó clavar en la cruz, para abrazar todas las cruces erigidas
en todos los tiempos y lugares de la historia de la humanidad", manifestó el
obispo de Roma.
El
Papa insistió en que la fe y la violencia son incompatibles, porque "un Dios
que rechaza la guerra, al que nadie puede utilizar para justificar el
enfrentamiento, que no escucha la oración de quienes hacen la guerra", dice en
el libro del profeta Isaías: "Por más que multipliquen las plegarias, yo no
escucho: ¡Las manos de ustedes están llenas de sangre!".
León
XIV llamó a ver en Jesucristo a "los crucificados de la humanidad", porque "en
sus llagas vemos las heridas de tantos hombres y mujeres de hoy, escuchamos el
llanto de quienes están abatidos, de quienes carecen de esperanza, de quienes están
enfermos, de quienes están solos", pero sobre todo "escuchamos el gemido de
dolor de cada uno de los que están oprimidos por la violencia y de cada víctima
de la guerra".
Al
finalizar, el Santo Padre destacó que su mensaje principal para esta Semana
Santa será la paz y el amor de Dios.
Fuentes: Vatican News y ACI Prensa.