¿Qué debe saber si necesita organizar un funeral durante esta semana?
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Misa
Exequial no se puede celebrar Jueves, Viernes ni Sábado Santo.
David
Mora, periodista
La
Semana Santa, que en este 2026 se celebra del 29 de marzo al 5 de abril,
siempre ha tenido implicaciones litúrgicas importantes al celebrar los
misterios de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo; por lo que hay que
tomar medidas en circunstancias especiales que puedan ocurrir en estos días.
Uno de estos eventos es el fallecimiento de una persona. ¿Qué debe saber usted
si le corresponde organizar un funeral durante la Semana Santa?
Radio
Fides conversó con el delegado episcopal de Liturgia, el Padre Francisco
Morales; quien explicó que, en un caso de estos, lo ideal sería esperar hasta el
Domingo de Resurrección para poder celebrar la Santa Misa por el difunto;
agregando que sería "el día más significativo para celebrar unas exequias
porque es el día en que Cristo ha vencido la muerte".
Sin
embargo, ante circunstancias donde es imposible esperar varios días para dar
sepultura al difunto; ya sea por la causa de la muerte, dificultad para
conservar el cuerpo o temas económicos, la Iglesia Católica no deja de asistir
a la persona fallecida ni a sus familiares con la oración.
La
Misa Exequial es la celebración eucarística propia antes de dar sepultura a un
difunto, en la que se usan vestiduras litúrgicas moradas o negras, hay un
formulario propio y los ritos para recibir el cuerpo en el templo, además de la
última recomendación y despedida, donde se recuerda el bautismo de la persona
asperjando el féretro con agua bendita y se le inciensa.
El
sacerdote citó el numeral 380 de la Instrucción General del Misal Romano, donde
se indica:
"Entre
las Misas de difuntos ocupa el primer lugar la Misa Exequial, que puede
celebrarse todos los días, excepto las solemnidades de precepto, el Jueves Santo,
el Triduo Pascual y los domingos de Adviento, Cuaresma y Pascua, observando,
además, lo que hay que observar, según las normas del Derecho".
Cuando
un funeral coincide en las fechas en las que no se puede celebrar la Misa
Exequial, simplemente se celebra la Misa que corresponde a la liturgia del día,
agregándole los ritos finales para despedir al difunto. En la Semana Santa,
esta sería la forma de proceder si hay un funeral el Domingo de Ramos en la
Pasión del Señor (Sexto domingo de la Cuaresma) y el Domingo de Resurrección (Primer
domingo de Pascua).
El
Lunes, Martes y Miércoles Santo se puede celebrar la Misa Exequial sin
problema, ya que son ferias del tiempo de Cuaresma.
El
Triduo Pascual contempla el Viernes, Sábado Santo y el Domingo de Resurrección;
este inicia al atardecer del Jueves Santo con la Misa Vespertina de la Cena del
Señor, cuando esta finaliza con la reserva del Santísimo Sacramento, la
Eucaristía no volverá a celebrarse hasta la Vigilia Pascual. ¿Qué se hace en este
caso?
"Lo
que se podría es que, ya sea en la funeraria o en el mismo cementerio, el
sacerdote o un diácono haga una pequeña celebración de la Palabra, con una
oración y Preces por el difunto, en la espera de poder celebrar la Misa en el
Domingo de Pascua", explicó el sacerdote.
Sobre
distribuir la Sagrada Comunión durante el Triduo Pascual, el Misal Romano
indica que los fieles pueden comulgar únicamente en la Misa Vespertina de la
Cena del Señor y durante la Liturgia de la Pasión del Señor; a los enfermos se
les puede llevar la Eucaristía a cualquier hora en ambos días. El Sábado Santo
nadie puede comulgar, a excepción de que se trate del viático (última vez que
se recibe la Sagrada Comunión antes de morir), y este sería en el caso de una
persona que está agonizando y posiblemente fallecerá en pocas horas. Por ello,
en una celebración por los difuntos en estos días, no se pueden tomar las
hostias consagradas de la reserva.
¿Y
por qué no se puede celebrar el Jueves Santo por la mañana, si todavía no ha
empezado el Triduo Pascual?
La
Misa del día para el Jueves Santo, y que corresponde a la última celebración del
tiempo de Cuaresma, es la Misa Crismal; esta tiene como condición que solamente
puede realizarse en la Catedral, y debe ser presidida por el obispo del lugar,
rodeado de todos los sacerdotes de su diócesis para que estos renueven ante él
los votos hechos en su ordenación. Ante esto, el Jueves Santo por la mañana sería
muy difícil conseguir a un sacerdote debido a que todos se encuentran en la
Misa Crismal.
La
Misa Vespertina de la Cena debe celebrarse cuando está cayendo la tarde (Entre
5 y 6 de la tarde); sin embargo, hay lugares donde, por extrema necesidad, el
obispo puede autorizar que esta Misa sea celebrada más temprano o incluso por
la mañana, pidiéndose especial cuidado de que esta Misa no sea celebrada para
grupos particulares o que pueda afectar la participación.