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Iglesia

Católicos viven la Fiesta del Perdón

Más de 200 sacerdotes confiesan este viernes en la Catedral Metropolitana

·         ¿Cómo es la experiencia de confesarse antes de Semana Santa?

 

David Mora, periodista

Durante este viernes 27 de marzo, cerca de 200 sacerdotes administraron el Sacramento de la Reconciliación en la Catedral Metropolitana Santuario Nacional San José. Tradicionalmente a esta Liturgia Penitencial se le llama "Fiesta del Perdón".

A las 9 de la mañana, se realizó una celebración litúrgica, presidida por el arzobispo metropolitano de San José, Monseñor José Rafael Quirós, acompañado por varios sacerdotes del Venerable Cabildo Metropolitano; esta consistió en una pequeña Liturgia de la Palabra, un examen de conciencia, el Acto de Contrición y el rezo del Padre Nuestro. Finalizado el rito, los sacerdotes comenzaron a confesar a los fieles.

Personas de todas las edades; niños, jóvenes, adultos mayores y hasta sacerdotes han aprovechado la ocasión para confesarse. Celeste Chávez, de La Unión, y Sebastián González, de Desamparados, son novios y pertenecen al movimiento de la Juventud Oblata, aprovecharon la mañana para acercarse al sacramento y así vivir en gracia esta Semana Santa.

"Para mí lo más importante es crear comunidad a través de Cristo y el Sacramento de la Reconciliación, ver cómo tanta gente se encuentra con el corazón humilde y con ganas de recibir el perdón de Dios y esa necesidad humana que tiene el corazón de la misericordia", manifestó Sebastián a Radio Fides, mientras que Celeste animó a quienes dudan de acercarse a la confesión a no dudar de la misericordia de Dios.

Este es el quinto año que Sebastián participa de la Fiesta del Perdón, mientras que Celeste asistió por primera vez.

El prefecto de la Catedral Metropolitana Santuario Nacional San José, el Padre German Rodríguez, explicó a Radio Fides que los seres humanos necesitan signos visibles, porque "si alguien me sonríe es porque están contentos conmigo, si alguien me hace un mal modo es porque están bravos conmigo", por eso destaca que la confesión es un signo visible de Dios para decirle a las personas que las ama.

"La experiencia de la confesión es muy linda; es reconocer que como ser humano soy limitado, soy defectuoso, y algunas veces fallo en el designio y querer de Dios. Pero yo reconozco mis culpas y voy ante un ministro del Señor con humildad para experimentar que su palabra me da orientación, me da luz y luego experimentar que Dios me perdona...Es muy importante purificarse, sentir que yo me he limpiado, porque acudí a Dios, que por amor me perdona. Dios siempre me quiere perdonar; eso sí, no lo hago por rutina ni por costumbre, sino por un propósito de enmienda que vaya perfeccionando mi vida", manifestó el sacerdote, agregando que lo más importante es amar a Dios y amar al prójimo.

En cada Fiesta del Perdón que se realiza en San José, el promedio de personas que se confiesan es de 3.000.