Quinto día de la novena a San José
·
San
José y los migrantes.
David
Mora, periodista
La
noche de este sábado 14 de marzo, la Vicaría San Miguel Arcángel se presentó para
peregrinar a la Catedral Metropolitana Santuario Nacional San José, en el
quinto día de la novena en honor al padre adoptivo de Jesucristo.
Este
sector de la Arquidiócesis abarca las parroquias escazuceñas de San Miguel
Arcángel, San Rafael Arcángel, San Antonio de Padua, además de las comunidades
parroquiales María Reina del Universo, en Pavas; Santa Ana; Nuestra Señora de
la Piedad, en Piedades de Santa Ana; la Inmaculada Concepción de María, en
Pozos de Santa Ana; Santa Bárbara, en Pavas; Nuestra Señora de la Asunción, en
Ciudad Colón; y Nuestra Señora de Loreto, en Rohrmoser.
La
Santa Misa fue presidida por el vicario foráneo y cura párroco de San Miguel
Arcángel, en Escazú, el Padre Marvin Benavides; quien recalcó que el Cuarto Domingo
de Cuaresma es un día de alegría por la proximidad de las fiestas pascuales.
Ante
el evangelio donde Jesús sana a un ciego y este cree en él, el sacerdote llamó
a los fieles a tener confianza en Dios, y puso a San José como ejemplo de
aplicar esto en la vida.
"José
se había manifestado que era totalmente no merecedor del privilegio de ser el
papá del Hijo de Dios, pero es el mismo Dios quien lo hace merecedor, es el
mismo Dios que lo hace parte de su proyecto, y eso hace que José se convierta
en fiel discípulo del Señor...José tuvo una vida impresionante, porque él junto
con María tuvieron a la verdadera luz en su casa y pudieron disipar toda tiniebla
en sus vidas", comentó el presbítero en su homilía.
Al
finalizar la Santa Misa, se veneró la imagen de San José, ubicada en altar
norte de la Catedral Metropolitana.
Este
domingo 15 de marzo peregrina la Vicaría Foránea de San Pedro.