Ordenación se realizó en la Catedral Metropolitana
·
Servidores
para la Iglesia.
David
Mora, periodista
A
partir de este sábado 14 de marzo, la Arquidiócesis de San José tiene cinco
nuevos diáconos, los cuales recibieron este grado del Sacramento del Orden en
la Catedral Metropolitana Santuario Nacional San José.
Los
diáconos recién ordenados son Jorge Calderón, Alejandro Segura, Michael Cerdas,
Franklin Calderón y Roger Barrantes.
La
Santa Misa fue presidida por el arzobispo metropolitano de San José, Monseñor
José Rafael Quirós; quien fue acompañado en la concelebración por el obispo auxiliar
de la Arquidiócesis de San José; Monseñor Daniel Blanco, además de los
sacerdotes concelebrantes, los miembros del Venerable Cabildo Metropolitano,
diáconos y seminaristas. Al iniciar la celebración, los ordenandos le fueron a
pedir la bendición a sus padres.
Durante
su homilía, Monseñor Quirós se dirigió a los jóvenes que estaban recibiendo el
Sacramento del Orden, recordándoles que el ministerio que estaban recibiendo está
enfocado en el servicio, no en el ser servidos ni en tener poder.
"Su
respuesta no es simplemente una elección humana, todo responde a ese llamado, a
esa elección del Señor; ser elegido y llamado por el mismo Señor es una manifestación
particular y especialísima del amor del Señor, para con quien es llamado, pero
también debemos así concebirlo e interiorizarlo: El amor de Dios manifestado a
su Iglesia, el mismo Señor que sigue enviando a quienes él elige para que
apacienten su rebaño...A ustedes les llama el Señor a ser servidores, a seguir al
Señor como el servidor; el que quiera ser primero entre vosotros, que sea
esclavo, el servidor, el que está disponible en todo momento para servir a la
comunidad, al pueblo fiel", indicó el prelado.
Los
nuevos diáconos realizaron las promesas de castidad y obediencia, recibieron la
imposición de manos y la Oración Consecratoria; fueron revestidos con la estola
y la dalmática y se les entregó el libro de los evangelios.
Luego
de la Liturgia Eucarística, los diáconos recién ordenados consagraron su
ministerio a San José, en el quinto día de su novena.
Finalizada
la Santa Misa, dieron su primera bendición a los obispos y a los fieles, amigos
y familiares que se acercaron a ellos.