Purpurado fue recibido en Roma
·
Religioso
se fue con el Cuerpo Diplomático.
David
Mora, periodista
El
arzobispo de Teherán-Isfahán, el Cardenal Dominique Mathieu, evacuó su
residencia en Irán, luego de haber presenciado los primeros días de
enfrentamientos militares entre el estado iraní, Estados Unidos e Israel. El religioso
se encuentra en Roma y fue recibido por el Papa León XIV.
El
purpurado, de 62 años, estuvo en el Vaticano en enero pasado para el primer
consistorio de León XIV, luego regresó a Teherán con el deseo de no abandonar
el lugar pese a las protestas antigubernamentales y las amenazas de Estados
Unidos e Israel en contra del régimen.
La
Iglesia Católica en Irán está compuesta por alrededor de 2000 miembros, la
mayoría no son iraníes; y esta población es minoritaria debido a que son cerca
de 90 millones de personas, siendo la mayoría musulmanes chiitas. El Cardenal Mathieu
es el único sacerdote de su arquidiócesis, donde hay fieles de rito latino, que
pertenecen a cuatro parroquias: Tres en Teherán y una en Isfahán.
El
Cardenal Mathieu se vio obligado a irse porque la Embajada de Italia en Teherán
decidió irse y reubicar el personal en Azerbaiyán, y la residencia del
arzobispo se encontraba dentro del recinto diplomático. En Azerbaiyán tomó un
vuelo hacia Roma. La decisión de trasladar la Embajada se debió a que esta se
encontraba a 1,9 kilómetros de donde el líder supremo del país, Ali Jamanei,
fue objetivo de un ataque aéreo israelí el primer día de la guerra, el pasado sábado
28 de febrero, donde murió junto a más personas.
Al
abandonar Irán, el Cardenal Mathieu se manifestó con tristeza y dolor por las
personas que quedaban allí, indicó que espera regresar y pidió oraciones para
que los corazones encuentren paz interior.
Actualmente
quedan cuatro religiosas de las Hijas de la Caridad; tres en Teherán, en un
hogar de ancianos donde hay 20 personas, y una en Isfahán, que antes trabajó en
un refugio para leprosos.
Fuente: ACI Prensa.