Respeto por las obras de un autor
·
Cuidado
de las imágenes religiosas
David
Mora, periodista
¿Si
a usted le pidieran restaurar una imagen religiosa, pensaría en repintarla?
Pues este es el momento para que sepa que no debe hacerlo, porque sería
irrespetar la obra original de un autor. La restauración de imágenes es un
proceso minucioso, que busca conservar la originalidad y seguir dando el
mensaje que quiso brindar un imaginero cuando creó su obra.
Radio
Fides conversó sobre este tema con el restaurador Johnny López, quien expuso
detalles sobre lo que implica restaurar obras de arte religiosas, muy expuestas
durante la Cuaresma y la Semana Santa.
Para
López, la restauración "se puede definir como revitalizar esa obra para
continúe dando ese mensaje a todos los feligreses, esos sentimientos que
transmite, por medio de técnicas correctas porque hay otras que no lo son
tanto, y que desgraciadamente las pueden destruir".
"Una
obra de arte es creada por un autor y eso se debe respetar. ¿De qué forma?
Interviniéndola lo menos posible, la idea es darle conservación, y para
conservar yo necesito saber qué es lo que ocupa esa imagen, en qué lugar debe estar,
bajo qué temperatura debe estar expuesta, si está expuesta a la humedad o a
mucha luz, y de alguna manera no permitir que sobre ella se realicen actividades
que no son buenas; por ejemplo, un repinte", indicó.
Cuando
una imagen llega al taller, lo primero que debe hacerse es un diagnóstico de su
estado; muchas llegan sucias por estar expuestas al sol, o recibir humo de
candelas e incienso dentro de los templos. Un hecho común es que las imágenes
de Cristo crucificado de doble uso (ya que se le pueden bajar los brazos y
depositarlos en el Santo Sepulcro), cada Viernes Santo son manipuladas por
muchas personas, en especial aquellos que interpretan el papel de soldados romanos
en las procesiones y que deben colocar esta imagen en la cruz, dejarla expuesta
al son en un calvario; para luego, en horas de la tarde, bajarla.
Por
este tipo de actividades, López recomienda que cada vez que las imágenes sean
restauradas, sean revisadas, y que se envíen a procesos de restauración después
de cada festividad.
A
la hora de intervenir las imágenes con pintura, siempre deben usarse productos
reversibles; esto con el fin de que en futuras restauraciones, se pueda volver
a la imagen original y empezar a trabajar sobre ella nuevamente. Normalmente se
coloca primero un estuco a base de agua y luego se empieza a pintar.
Es
importante que los restauradores tengan conocimiento en colorimetría, ya que
deben empezar a crear con la pintura el mismo tono que tiene la imagen
original, y la pintura se coloca solamente en los sitios donde se necesita, no
se pasa por toda la obra. Cuando ya está terminada, se sella con un barniz.
Johnny
López estudió en Bellas Artes, México, y se incorporó al taller que restauró la
Catedral Metropolitana de San José, un proceso que se llevó a cabo entre 1993 y
1998. Algo que le apasiona es la recuperación del patrimonio y una de las
imágenes, de las cientos que ha restaurado, a la cual le tiene mucho cariño es
el Jesús Nazareno que pertenece a la Parroquia La Dolorosa, en San José.
"Fue
una imagen que rescaté hace varios años y en su proceso de cape me di cuenta de
que el nivel técnico que había en ella era excepcional, y que estaba cubierto
por capas de pintura, fue realmente muy bello, y de alguna forma ellas mismas
te ayudan a ser rescatadas. Yo sentía que la obra necesitaba regresar a su
origen y eso me gustó muchísimo", comentó López.
El
taller de restauración en el que trabaja Johnny se encuentra detrás de la
Parroquia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Sabana Sur. Si usted desea
contactarlo, puede hacerlo al teléfono 8855-8612.