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Iglesia

Papa Francisco: "Que a nadie le falte el trabajo"

El Santo Padre pidió por todos los trabajadores para que sean justamente remunerados, para que puedan tener un trabajo digno y gozar de la belleza del descanso.

En la Misa matutina celebrada en la Capilla de la Casa Santa Marta, este Viernes de la Tercera Semana de Pascua, día en el que la Iglesia conmemora a San José Obrero, el Papa Francisco pidió por todos los trabajadores del mundo:


"Hoy, que es la fiesta de San José Obrero, también el Día del Trabajador, rezamos por todos los trabajadores. Por todos. Para que a nadie le falte el trabajo y que todos sean justamente remunerados y puedan gozar de la dignidad del trabajo y la belleza del descanso".


En su homilía, el Papa comentó el pasaje del Libro del Génesis (1,26-2,3) en el que se describe la creación del hombre a imagen y semejanza de Dios. "Dios, en el séptimo día, llevó a cumplimiento el trabajo que había hecho y cesó en el séptimo día de todo el trabajo que había emprendido".


Dios, afirma el Pontífice, entrega su actividad, su trabajo, al hombre, para que colabore con él. El trabajo humano es la vocación recibida de Dios y hace al hombre semejante a Dios porque con el trabajo el hombre es capaz de crear. Por ello, dijo el Papa, el trabajo da dignidad. Pero esta dignidad muchas veces es pisoteada, así como lo han pisoteado en la historia, incluso hoy hay muchos esclavos, esclavos del trabajo para sobrevivir: trabajo forzado, mal pagado, con la dignidad pisoteada. Se le quita la dignidad a la gente. Por ello, cualquier injusticia cometida contra el trabajador es un atropello a la dignidad humana.


Hoy nos unimos a muchos creyentes y no creyentes que celebran este día del trabajador para aquellos que luchan por la justicia en el trabajo. El Papa pidió por los buenos empresarios que no quieren despedir a la gente, que cuidan a los trabajadores como si fueran sus hijos, y pide a San José para que nos ayude a luchar por la dignidad del trabajo, para que haya trabajo para todos y que sea un trabajo digno.


Fuente: Vaticannews