León XIV recordó que la Encarnación del Señor es un regalo de amor
· "Dios
no es indiferente a nuestras miserias".
David
Mora, periodista
Al
ser el mediodía de este jueves 25 de diciembre en Roma, el Papa León XIV
impartió la bendición Urbi et Orbi, en la que dio un mensaje llamando a la paz
en el mundo y pidió meditar en el Misterio de la Encarnación del Señor,
recordando que fue un regalo de amor de parte de Dios.
Minutos
antes de impartir la bendición, el Santo Padre hizo un recorrido por la Plaza
de San Pedro, felicitando a los fieles por la Navidad, había más de 26.000
personas. Una vez iniciado el acto de bendición, León XIV indicó que el camino
hacia la paz pasa por la "responsabilidad", porque "si cada uno de nosotros, a
todos los niveles, en lugar de acusar a los demás, reconociera ante todo sus
propias faltas y pidiera perdón a Dios, y al mismo tiempo se pudiera en el
lugar de quienes sufren, fuera solidario con los más débiles y oprimidos,
entonces el mundo cambiaría".
El
Papa aseguró que "Dios no es indiferente a nuestras miserias", porque con la
Encarnación, Jesucristo "asume sobre sí nuestra fragilidad y se identifica con
cada uno de nosotros"; León XIV enumeró situaciones concretas de dolor humano:
quienes sufren en Gaza, los que padecen hambre y pobreza, quienes se ven
obligados a salir de su tierra, los refugiados y migrantes que cruzan el
Mediterráneo y quienes recorren América, además de quienes están privados de
libertad y sufren de desempleo.
Dirigiéndose
a quienes tienen responsabilidades políticas en América Latina, el obispo de
Roma exhortó a que Cristo les inspire a dar espacios de diálogo "por el bien
común y no a las exclusiones ideológicas y partidistas".
León
XIV recordó su reciente primer viaje apostólico a Turquía y Líbano, enviando un
saludo a todos los cristianos de Oriente Medio. "He escuchado sus temores y
conozco bien su sentimiento de impotencia ante dinámicas de poder que los
superan", indicó el Sumo Pontífice antes de pedir justicia, paz y estabilidad
en el Líbano, Palestina, Israel y Siria. También encomendó a Europa y pidió la
paz en Ucrania.
El
Romano Pontífice cerró su mensaje recordando a quienes sufren injusticia,
inestabilidad política, persecución religiosa y terrorismo en Sudan del Sur,
Malí, Burkina Faso, República Democrática del Congo y Haití. Pidió la reconciliación
en Myanmar, Tailandia y Camboya; además de encomendar a los pueblos del sur de
Asia y Oceanía, golpeados por desastres naturales.
León
XIV finalizó su discurso saludando y deseando una feliz navidad en diferentes
idiomas: italiano, inglés, tedesco, español, portugués, polaco, árabe, chino y
latín.
El
Papa concedió la Indulgencia Plenaria a quienes estuvieron presentes y a los
que recibieron la bendición a través de los medios de comunicación. Esta fue la
segunda Bendición Urbi et Orbi de León XIV; la primera vez fue el pasado 8 de
mayo, poco más de una hora después de haber sido elegido Papa.
Esta
bendición se imparte cada Navidad, el Domingo de Pascua y cuando un nuevo Papa
es elegido.
Fuentes: Vatican News y ACI Prensa.