León XIV es el primer pontífice que llega a Iznik
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Santo Padre pide no justiciar la guerra con la
religión.
David Mora,
periodista
Este viernes 28
de noviembre, el Papa León XIV se convirtió en el primer obispo de Roma que
visita Iznik, antigua Nicea; el lugar donde se celebró el primer concilio
ecuménico de la Iglesia Católica hace 1700 años, cuando el emperador
Constantino reunió a unos 300 obispos de las provincias orientales del Imperio
Romano para alcanzar un acuerdo sobre la naturaleza de Jesucristo.
El Sumo Pontífice
llegó cerca de la antigua Basílica de San Neófito, el sitio donde se realizó en
concilio, lo hizo acompañado por el Patriarca Ecuménico Bartolomé I, allí
fueron recibidos por dos metropolitanos en la entrada del Centro de Visitantes,
cerca del templo. Ambos avanzaron en procesión mientras se rezaban oración de
las mezquitas, hasta llegar a un semicírculo ante los iconos de Cristo y del
Concilio.
Además del Papa
y el Patriarca, otros líderes cristianos participaron de un acto conjunto de
oración y reflexión sobre el legado espiritual de Nicea, donde se habló de la
importancia del diálogo ecuménico
Bartolomé I dio
la bienvenida y manifestó su alegría por esta celebración, destacando que esto
no se trata de solo conmemorar un hecho pasado, sino de renovar la fe que los
Padre de Nicea proclamaron. "Cuando el mundo caído piensa en la victoria, piensa
en fuerza y dominación, pero nosotros como cristianos, se nos ordena pensar de
manera diferente", indicó el líder ortodoxo.
Posteriormente,
el Santo Padre dio un discurso en inglés, en el que invitó a los cristianos a
preguntarse quién es Jesucristo en sus vidas, alertando que existe el riesgo de
ver a Jesús como un líder carismático un "super héroe". Afirmó que al igual que
en el siglo IV, "hoy también está en juego la fe en Jesucristo, verdadero Dios
y verdadero Hombre".
León XIV destacó
que afirmas las dos naturalezas que existen en Jesucristo (Dios y Hombre) es el
principal camino para comunión entre todos los cristianos, además de recordar que
es la afirmación en el Credo Niceno-Constantinopolitano (el Credo largo), el
cual se concretó en el Concilio de Nicea.
"Cuanto más
reconciliados estemos, tanto más podremos los cristianos dar un testimonio
creíble del Evangelio de Jesucristo, que es anuncio de esperanza para todos,
mensaje de paz y de fraternidad universal que trasciende las fronteras de
nuestras comunidades y naciones. La reconciliación es hoy un llamamiento que
surge de toda la humanidad afligida por los conflictos y la violencia. El deseo
de plena comunión entre todos los creyentes en Jesucristo va siempre acompañado
de la búsqueda de la fraternidad entre todos los seres humanos", indicó el
Sucesor de San Pedro, reflexionando sobre que "no sería posible invocar a Dios
como Padre ni nos negáramos a reconocer como hermanos y hermanas a los demás
hombres y mujeres, también creados a imagen de Dios".
Al finalizar,
León XIV llamó a los líderes cristianos a evitar "el uso de la religión para
justificar la guerra y la violencia, como cualquier forma de fundamentalismo y
fanatismo".
La ceremonia
concluyó con una procesión de los líderes religiosos, regresando a la Basílica.
Fuentes: Vatican
News y ACI Prensa.