Padre Carlos Jiménez recibe reconocimiento de la Municipalidad de Coronado
·
Premio
se da por sus trabajos en la Iglesia de Coronado y su trabajo pastoral por la familia.
David
Mora, periodista
El
pasado miércoles 19 de noviembre, el cura párroco de la comunidad San Isidro
Labrador, en Vázquez de Coronado, el Padre Carlos Jiménez, fue homenajeado por
la municipalidad del cantón donde se encuentra realizando su labor pastoral,
con ocasión del Día del Hombre.
En
declaraciones a Radio Fides, Jorge Matamoros, funcionario de la Municipalidad
de Vázquez de Coronado, explicó que la institución escoge a hombres que den un
aporte a la comunidad, por lo que este año escogieron al presbítero, que
encabeza a la parroquia coronadeña desde setiembre de 2016.
"Él
es escogido por todos los logros que ha tenido aquí en el cantón de Vázquez de
Coronado. Se sabe la capacidad y lo estudiado, además porque él ha sido una
persona que en todo momento ha fomentado la unión familiar. Él ha rescatado la
importancia de la familia y el embellecimiento del templo con la reconstrucción
y mejora de tan linda iglesia. Sabemos que hay muchas personas que han
participado, que forman parte y han aportado su granito de arena, pues todo ha
sido bajo la dirección del Padre Carlos", comentó Matamoros.
El
Padre Carlos Jiménez nació el 2 de abril de 1962, en San José. Estudió
Zootecnia en la Universidad de Costa Rica (UCR); esta es la ciencia que se
dedica a la cría, el mejoramiento y la explotación de los animales domésticos y
de granja para maximizar su productividad, esto incluye la nutrición, la reproducción,
el manejo sanitario, la genética y el bienestar animal, con el fin de obtener carne,
leche y huevos.
En
su diaconado, Jiménez ejerció su ministerio en la Parroquia San Antonio de
Padua, en Curidabat. Recibió la ordenación presbiteral el 8 d diciembre de 1989
en la Catedral Metropolitana. Tres años después fue nombrado párroco en San
Isidro Labrador, en La Gloria de Puriscal.
El
Padre Carlos ha vivido su sacerdocio en comunidades como San Isidro Labrador en
Heredia, San Bartolomé de Barva y María Reina en Pavas.
Desde
su llegada a Coronado, el presbítero se comprometió a colaborar con los más
necesitados, también se ha caracterizado por impulsar el proyecto de pintar el
templo, ahora se encuentra trabajando en la instalación eléctrica. En sus
homilías, se ha dedicado a acompañar y fortalecer a la familia, impulsando la
unidad, la dignidad y el valor de la vida.
En
el reconocimiento oficial se le dijo: "Padre Carlos, este reconocimiento es
para usted, por ser ejemplo de amor y entrega en su servicio pastoral y ser
testimonio de fe y compromiso con Dios y con los habitantes de este cantón,
guiando a la comunidad en la fe cristiana y mostrando el rostro de Jesús entre
nosotros; así mismo, por su valioso aporte y entrega en el embellecimiento y
restauración de nuestro templo. Gracias por ser bastión de amor y esperanza".