Desamparadeño será ordenado presbítero el 6 de diciembre
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Administración
de Recursos Humanos fue un signo vocacional.
David
Mora, periodista
Oriundo
de San Juan Norte, en Desamparados, nacido el 28 de mayo de 1992, hijo de José
Mora Mora y Nuria Hidalgo Segura, tiene 33 años y desde que vino al mundo su
vida es considerada un milagro, estudió Administración de Recursos Humanos,
pero Dios se encargó de cambiar sus planes por completo. Él es Adiel Jesús Mora
Hidalgo y está camino a la ordenación.
Adiel
el último de tres hermanos, y está en el mundo gracias a que sus padres
sintieron que les hacía falta un hijo más; ya que luego del nacimiento del
segundo hijo, los médicos le dijeron Nuria, su madre, que ya no debía tener más
porque había pasado por un embarazo riesgo. Aún así, se animaron a engendrarlo
a él.
Sobre
su infancia, recuerda que fue un niño tranquilo, comentó a Radio Fides que es
zurdo y que cuando aprendía a escribir, lo hacía al revés, de derecha a
izquierda. En su etapa colegial, Adiel fue un buen estudiante, le gustaba hacer
amigos, aunque notaba en algunos de sus compañeros e gusto por andar en bares y
fiestas, algo que él no compartía.
Cuando
esta etapa finalizó, Mora no sabía qué estudiar; y aprovechando que su hermano
le propuso ingresar juntos a la universidad, decidió empezar sus estudios en
Administración en Recursos Humanos.
"Yo
después eso lo vi como un signo vocacional, porque en ese momento lo que se me
vino a la me fue que sea algo que tenga que ver con personas. Claro, yo no
dimensionaba lo que eso significaba, entonces cuando yo empecé a ver las
carreras me encontré Administración de Recursos Humanos, dije: "¡Esa!", empecé a
estudiar y me iba bien, administración tiene muchos números, y no me costaba,
ahí iba pasando; pero, precisamente casi a finales de la carrera es que yo
entro a encuentros vocacionales", manifestó.
Dicho
espacio de discernimiento, Adiel se animó a realizarlo en 2013 por un afiche
que vio en su parroquia y porque en el pasado un sacerdote lo invitó a
realizarlo, y aunque nunca se imaginó que podría llegar a ser sacerdote, en
este proceso Dios le propuso que, si él quería trabajar con personas, el
sacerdocio era el camino que le proponía seguir.
En
2014, Adiel se dio el espacio para decirle a sus padres que no deseaba seguir
estudiando en la universidad, y en su lugar, seguir un camino hacia el
sacerdocio, lo cual aceptaron. En 2015 ingresó al seminario con los religiosos
claretianos en Nicaragua.
"Yo
soy el más pequeño de la casa, yo era muy chineado, con mis papás yo era muy "pega", yo soy muy casero, yo siempre andaba con ellos para arriba y para
abajo, en un principio yo pensé que me iba a dar "mamitis" y "papitis" cuando
me tuve que ir a Nicaragua, y sí; todo el mundo se quedó llorando. Mi papá me
fue a dejar a Nicaragua, y yo me fui muy tranquilo y confiado en lo que Dios
quería, ese año fue hermoso, me formó espiritualmente, me formó humanamente, a
nivel de comunidad fue una experiencia que yo le agradezco mucho a Dios",
recordó.
El
1 de enero de 2016, Adiel debió regresar a Costa Rica por contraer una
enfermedad cuando hacía la experiencia de misión, durante todo ese año se
mantuvo en recuperación. En 2017 tuvo la oportunidad de ser profesor de
Religión en dos centros educativos, donde muchos estudiantes que no recibían la
asignatura empezaron a tener interés en dialogar con él sobre diferentes temas
religiosos.
En
2018, ingresó al Seminario Nacional Nuestra Señora de los Ángeles, en Paso
Ancho, recuerda que al inicio creyó que le costaría adaptarse a los compañeros
que ya tenían un año de trabajar juntos, pero asegura que no fue nada cómo lo
pensó.
Adiel
fue ordenado diácono el pasado 1 de marzo, en la Catedral Metropolitana
Santuario Nacional San José; un hecho en el que solo pudo estar presente su
padre, ya que Nuria, su madre, falleció a causa de un cáncer el 17 de setiembre
de 2014.
"Yo
les debo gran parte de esta vocación a mis papás, un detalle importante que yo
percibí hasta marzo pasado, entendí por qué cuando yo me fui para Nicaragua mi
mamá no fue, y por qué duró muchos meses sin contestarme una llamada; no porque
mala, mi mamá siempre estuvo de acuerdo, pero algo estaba pasando que ni ella
sabía ni yo estaba entendiendo. Así como mi papá me fue a entregar a la casa de
formación de los claretianos, fue el único que me entregó el día de mi
ordenación, ahí entendí que Dios me estaba diciendo: "Adiel, tu mamá no va a
estar". Para mi ha sido muy duro, porque ella solo estuvo en mi lectorado, en
la candidatura ya no pudo estar porque fue cuando le empezó el cáncer, en el
acolitado tampoco estuvo porque ya no podía, meses antes de la ordenación, en
setiembre, recibimos el golpe de que ya tenía metástasis, y después cuando
falleció fue un golpe muy duro...Luego comprendí que nosotros no nos
pertenecemos, pertenecemos a Dios", indicó.
Adiel
le pide a los jóvenes que sienten una inquietud por el sacerdocio a seguir
adelante con el llamado que Dios les hace.
El
próximo sábado 6 de diciembre, a las 9 de la mañana, será ordenado presbítero
junto a tres compañeros en la Catedral Metropolitana. El jueves 11 de diciembre
presidirá la Santa Eucaristía por primera vez en su comunidad de origen, la
Parroquia San Juan Bautista, en San Juan Norte de Desamparados.