Encuentro se dio con ocasión de la Jornada Mundial de los Pobres
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Vicentinos
se encargaron de organizar y servir el almuerzo.
David
Mora, periodista
Este
domingo 16 de noviembre, el Papa León XIV almorzó con más de 1300 personas de
bajos recursos en el Aula Pablo VI, con motivo de la Jornada Mundial de los Pobres,
instituida por su predecesor, el Papa Francisco, en 2016, que se celebra el
domingo previo a la Solemnidad de Jesucristo Rey del Universo.
El
almuerzo fue organizado por el Dicasterio para el Servicio de la Caridad, y Los
encargados de servirlo fueron de la Congregación de la Misión, conocidos como vicentinos,
quienes celebran los 400 años del nacimiento de su fundador, y las Hijas de la
Caridad, quienes también son parte de la familia vicentina.
En
esta ocasión, el Vaticano evitó el uso de platos y vasos desechables ni de
plástico; sino vajilla de calidad, con cubiertos y mantelería. Se buscó que no
solo se diera una comida, sino una experiencia de dignidad y respeto, el menú
incluyó lasaña, pollo empanizado con papas y el postre italiano babá; que es un
dulce esponjado hecho en un horno.
Antes
de comer, el Papa bendijo los alimentos y a los presentes, luego el Santo Padre
agradeció y elogió a los vicentinos por su labor, también destacó que esta
jornada fue voluntad de su predecesor, reconociendo el trabajo de quienes
ayudan a los pobres. "Tantos sacerdotes, religiosas y laicos voluntarios
dedican su vida a ayudar a personas que viven diversas necesidades. Estamos
llenos de gratitud por ellos", indicó el Romano Pontífice, pidiendo a todos que "demos la bendición del Señor a quienes sufren por la violencia, la guerra y el
hambre, y que podamos celebrar hoy esta fiesta en espíritu de fraternidad".
Durante
el almuerzo, se contó con la animación de momentos musicales y piezas clásicas
de la tradición napolitana, que fueron interpretadas por 100 jóvenes del barrio
Rione Sanitá de Nápoles, quienes participan en los programas educativos
Sanitansamble y Toná a Cantá, promovidos por la Fundación Nova Opera ETS.
Al
finalizar el evento, los vicentinos de Italia entregaron a cada invitado la "Mochila
de San Vicente", un maleín con alimentos y productos de higiene.
Fuente: ACI Prensa.