Dicasterio para la Doctrina de la Fe publica documento "Mater populi fidelis"
·
Vaticano
pide evitar el título "Mediadora de todas las gracias".
David
Mora, periodista
Con
la aprobación del Papa León XIV el pasado 7 de octubre, este martes 4 de
noviembre el Dicasterio para la Doctrina de la Fe publicó el documento "Mater
populi Fidelis", en el que pide evitar el término "corredentora" para referirse
a la Santísima Virgen María.
El
texto recoge los fundamentos bíblicos, aportes de los Padres, Doctores de la
Iglesia, elementos de la tradición oriental y las opiniones más recientes de
los sucesores de San Pedro. Aunque rechaza el término de la corredención, sí
acepta títulos a la Virgen María como "Madre de los Creyentes", "Madre
Espiritual", y "Madre del Pueblo Fiel". Tampoco se acepta el llamarla Mediadora
cuando esto está en un contexto que pueda quitarle el protagonismo a
Jesucristo, tratando de equipararla, mientras "Madre de Gracia" y "Mediadora de
Todas las Gracias" se consideran aceptables en casos específicos.
Al
hablar de la corredención, la nota dice que algunos Papas plantearon este tema
sin explicarlo detalladamente; algunos en relación al dogma de la Maternidad
Divina y otros en el contexto de sus sufrimientos al pie de su Hijo
crucificado.
Ante
una discusión sobre el tema en la entonces Congregación para la Doctrina de la
Fe, en febrero de 1996, el entonces prefecto; el Cardenal Joseph Ratzinger
(futuro Benedicto XVI) dijo que "el significado preciso de los títulos no es
claro y la doctrina en ellos no está madura", por lo que "no se ve de un modo
claro cómo la doctrina expresada en los títulos esté presente en la Escritura y
en la tradición apostólica".
Por
otro lado, el documento indica que Cristo es el único Mediador, aunque es muy
común llamar a María "mediadora", pero aclara que esto debe entenderse como una
ayuda, cooperación y en su papel como intercesora. "Es evidente que hubo una
forma de real mediación de María para hacer posible la verdadera Encarnación
del Hijo de Dios en nuestra humanidad".
Con
respecto a otros títulos, la Iglesia pidió prudencia con el título "Mediadora
de todas las gracias", porque "tiene límites que no facilitan la correcta
comprensión del lugar único de María", eso sin negar que María sí ayudó en
distintos momentos de su vida a la obra de salvación.
"Es
necesario entender que esta fe de los sencillos tiene un modo propio de
manifestarse, que no es el de las palabras, de las teorías o de las
explicaciones. Es más bien una expresión mistagógica y simbólica de aquella
actitud evangélica de confianza que el mismo Espíritu Santo ilumina", indicó el
Cardenal Fernández.
Hasta
el momento, sobre la Santísima Virgen María, los católicos deben creer de ella
lo afirmado en los cuatro dogmas proclamados: es Madre de Dios; es virgen
antes, durante y después del parto, fue concebida sin pecado original y fue
asunta a los cielos en cuerpo y alma luego de su muerte.
Fuentes: Vatican News y ACI Prensa.