Sacerdote cartaginés es el más longevo de la Arquidiócesis de San José
·
Biografía
del sacerdote nacido el 24 de octubre de 1925.
David
Mora, periodista
El
Padre Edgar de la Trinidad Rivera Garita nació el 24 de octubre de 1925, en San
Rafael de Oreamuno, de Cartago; por lo que este viernes 24 de octubre de 2025
llegó a los 100 años de vida, hecho que celebró con una Santa Misa en la
Parroquia Nuestra Señora de Fátima, en Heredia. Este presbítero es decano del
clero a nivel nacional y el más longevo de la Arquidiócesis de San José.
Acompañado
por decenas de sacerdotes, el arzobispo metropolitano de San José, Monseñor
José Rafael Quirós, presidió la celebración eucarística, en la que reconoció
que el sacerdote es un ejemplo de cómo vivir el ministerio presbiteral. Un dato
curioso es que el cáliz usado en esta Misa fue el mismo que usó el centenario
sacerdote cuando presidió la Eucaristía por primera vez, el cual fue un obsequio de sus padres.
"100 años de vida y todos los años de
ministerio sacerdotal, incluso siendo portador del mensaje de la vida y siendo
ministro de la vida, porque en ha administrado el Sacramento del Bautismo,
actuando el Espíritu Santo por medio del ministro, y todo ellos es bendición y
regalo del Señor. Podemos decir, sin temor a equivocarme, es una vida llena de
la gracia del Señor", manifestó el prelado.
El
Padre Rivera es hijo de Martín Rivera Quirós y Adoración Garita Mora, en su
juventud fue mensajero del Banco Crédito Agrícola de Cartago, y decidió
ingresar al Seminario Nacional, en Paso Ancho, en 1950, por sentir una
inquietud hacia el sacerdocio luego de servir por años como monaguillo al lado
del Padre Enrique Bolaños (futuro IV obispo de Alajuela). Su formación
eclesiástica comenzó a sus 24 años (lo que era considerada una vocación tardía)
y estuvo a cargo de los padres alemanes paulinos, llegando a ser ordenado el 17
de diciembre de 1955 en la Catedral Metropolitana de San José, por el entonces
arzobispo Monseñor Rubén Odio.
Su
ministerio sacerdotal comenzó en la Parroquia de Santiago de Puriscal como
vicario, luego fue párroco de la comunidad de Nuestra Señora de los Ángeles en
Las Delicias de Turrubares, de donde cuenta anécdotas sobre cómo se encontraba
con las serpientes del lugar. También estuvo en las parroquias San Isidro
Labrador en Barbacoas de Puriscal y Nuestra Señora de los Ángeles en Juan
Viñas.
Por
razones de salud, el sacerdote fue trasladado a la Curia Metropolitana en 1962
y fue nombrado como tesorero auxiliar, luego fue tesorero inspector. En ese
mismo año, fue designado capellán del Hospicio de Huérfanos de San José y del
Hogar Domingo Soldatti, donde actualmente está la cárcel de San Sebastián.
A
mediados de 1962, el Padre Rivera volvió a ser párroco, siendo designado en San
Pablo de Heredia y en 1964 fue trasladado a San Isidro de Heredia, donde
trabajó en la construcción del templo de San Josecito, actualmente una
comunidad parroquial.
En
1968 fue el primer párroco del Sagrado Corazón de Jesús, en Heredia, hasta
1975; cuando fue llevado a San Miguel Arcángel de Escazú, estando allí cinco
años, asignándosele la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción en Ciudad Colón,
llegando en 1982 a San Antonio de Padua, en Escazú. De 1986 a 1998 estuvo como párroco por
segunda vez en la comunidad del Sagrado Corazón de Jesús, siendo el sacerdote
que bendijo la primera etapa del actual templo parroquial.
Luego
de su retiro, el Padre Edgar siguió sirviendo en la Parroquia Sagrado Corazón
de Jesús dando consejería espiritual y confesando, también recordado por
presidir la Santa Misa diariamente en la Capilla del Bajo de los Molinos en
Heredia y en la Iglesia de El Carmen de Heredia.
Al
finalizar la Santa Misa, los fieles le cantaron Cumpleaños Feliz y le llevaron
un pastel con el número 100 en sus velas.