Realizan Misa en honor de San José Gregorio Hernández en la Parroquia San Cayetano
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Monseñor
Quirós invita a acoger al "Médico por excelencia".
David
Mora, periodista
Médicos
venezolanos radicados en Costa Rica celebraron este domingo 19 de octubre la
canonización de San José Gregorio Hernández y Santa Carmen Rendiles, los
primeros santos de su tierra. El hecho se dio en una Santa Misa realizada en la
Parroquia San Cayetano, en San José.
Para
esta ocasión, el templo fue decorado con banderas costarricenses y de Venezuela.
En esta Iglesia se conserva una reliquia del "médico de los pobres". Hubo
representantes de organizaciones, sindicatos y movimientos sociales
relacionados con la salud y la seguridad social.
La
Santa Eucaristía fue presidida por el arzobispo metropolitano de San José,
Monseñor José Rafael Quirós, acompañado en la concelebración por el cura
párroco de esta comunidad, el Padre Edwin Aguiluz; quien se reincorporó este
domingo a sus funciones luego de haber pasado por problemas de salud que
pusieron en riesgo su vida, el Padre Oscar Céspedes, antiguo párroco de la
comunidad, y el capellán del Hospital de Geriatría y Gerontología Raúl Blanco
Cervantes, el Padre Ignacio Gamboa.
Durante
su homilía, el arzobispo recordó cómo la vida de San José Gregorio fue dedicada
a servir y curar a los más necesitados, porque "no se trata del ejercicio de
una profesión, sino de una oportunidad para servir al Señor". El prelado
también llamó a acoger al "Médico por excelencia", Jesucristo, quien es capaz
de sanar cualquier herida y dolencia.
En
esta Misa se encomendaron a la intercesión de San José Gregorio Hernández a los
médicos costarricenses y venezolanos, también se oró por la paz y la libertad en
Venezuela. Monseñor Quirós aprovechó para agregar que San Cayetano, el patrono
de la Iglesia donde se celebró la Santa Eucaristía, fundó en Roma el Hospital
de los Incurables, donde cuidaba personalmente a los pacientes desahuciados y
más pobres.
El
arzobispo anunció que en esta comunidad se creó una Pastoral de la Salud.
Fuente: Eco Católico.