Grupo de 187 personas salió de la Parroquia San Nicolás de Tolentino, en Cartago
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Romeros
en sillas de ruedas contemplaron a la Virgen de los Ángeles.
David
Mora, periodista
Desde
tempranas horas de este domingo 27 de julio, un grupo muy particular de 187 romeros
salió caminando hacia la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, en Cartago:
Se trata de la romería para personas con discapacidad, las cuales eran 47. Esta
peregrinación salió de la Parroquia San Nicolás de Tolentino, en Taras.
Después
de ser recibidos con un buen desayuno, personas en silla de ruedas, no
videntes, sordas, con síndrome de down y amputadas emprendieron el camino de
1.2 kilómetros, acompañadas por voluntarios, convocados por el matrimonio
convocado por Nubia Jaime y José Astúa.
En
declaraciones a Radio Fides y San José TV, Astúa mencionó que su familia tiene
20 años de organizar esta actividad, donde se le da importancia a las personas
con discapacidad; que muchas veces son excluidas en diversos espacios, incluso
entre miembros de sus familias.
"Esto
yo lo hago sin ningún interés de nada, nosotros traemos a los que viven en los
cuartos de atrás, a los que están en una silla, que muchas veces a la familia les
da vergüenza, que no los sacan ni al corredor, y nosotros les damos la posibilidad
de brindarles apoyo para que puedan realizar un sueño", indicó el organizador.
Promesas,
acciones de gracias y peticiones fueron las intenciones que las personas con
capacidades diferentes llevaron hasta el altar de "La Negrita". Uno de los
casos fue el de una mujer en silla de ruedas, quien prefirió no revelar su
nombre, ella explicó que tenía años de no ir a la Basílica, pero que le daba
gracias a la Virgen por su intercesión en la sanación de un cáncer que padeció.
Hay
un impacto sentimental que los romeros tienen al ser llevados a la casa de la
Patrona de Costa Rica, pero ¿qué hay interiormente en los voluntarios que
ayudaron en esta misión?
"Es
una misión que Dios nos pone para traer a personas que por sí mismas no pueden,
Dios quiera que podamos seguir haciéndolo por muchos años más, porque esto es
una bendición, tengo varios años de venir con ellos", comentó una joven
colaboradora.
Pasadas
las 11 de la mañana, el grupo llegó a la plazoleta del Santuario Nacional,
donde también se encontraba el obispo emérito de Cartago, Monseñor José
Francisco Ulloa.
"Creo
que esto es maravilloso, yo felicito a este matrimonio que hace 20 años hace
con esta actividad tan hermosa, hay ángeles como ellos que el Señor les da
tanta bendición porque incluyen a las personas con discapacidad; que son hijos
de Dios e hijos de la Virgen María, y tienen derecho a participar de esta gran
fiesta nacional en honor a la Virgen de los Ángeles, para María no hay
distinción de hijos, todos somos iguales", manifestó el prelado.
Los
romeros pudieron ingresar y estar unos minutos frente a la Reina de los
Ángeles, luego pudieron ir juntos a la fuente de agua bendita, donde muchos
mojaron con fe las partes de sus cuerpos afectadas por la discapacidad o con
alguna dolencia.
Una
jornada llena de inclusión, de fe, vida y esperanza, pero sobre todo de un amor
de Dios que acoge a todos sus hijos.